Elaboración de productos lácteos para
el empoderamiento de la mujer indígena
La mujer indígena sufre la triple marginación de su pobreza, de su pertenencia a una de las culturas originarias del país y de su condición de mujer. Por lo que respecta a las comunidades del Beni o a los barrios pobres de Trinidad en los que se hacinan las familias que abandonaron la selva persiguiendo el señuelo urbano, sigue confirmándose que debajo de cada hombre oprimido, siempre hay una mujer. Ella, la mujer indígena, es el último eslabón de una cadena de marginaciones que divide Bolivia y le impide crecer como país, tirando todos del carro en la misma dirección.
Una de las causas de la subordinación que sufre, es su deficiente educación, porque la escuela le estuvo vetada durante mucho tiempo y aun hoy no puede acceder a ella en igualdad de condiciones que el varón. Esta situación se torna patética en el campo de la formación técnica y la capacitación laboral, lo que le impide desempeñar profesiones altamente cualificadas.
Conscientes de este problema y para aportar nuestro grano de arena en el lento proceso de empoderamiento de la mujer, en particular de la mujer indígena, hemos decidido abrir una especialidad de “Elaboración de productos lácteos” reservada exclusivamente a mujeres, preferentemente indígenas, jóvenes y adultas, trabajadoras en activo o en paro, sin discriminar a las que abandonaron prematuramente la enseñanza formal. Lo haremos dentro del Instituto Técnico José Castillo, que ya funciona desde febrero de 2005 en Trinidad. De paso, combatiremos la masculinización de este centro politécnico, que está integrado en la Red de Educación Técnica de Fe y Alegría, a la vanguardia del país en este campo de la enseñanza. Una masculinización derivada de las otras especialidades con las que se había inaugurado, de marcada tradición varonil. El Gobierno Vasco acaba de aprobar el proyecto en su convocatoria de 2006.
El objetivo es favorecer la inserción laboral de las mujeres indígenas, fomentando la producción y la iniciativa empresarial, para que sus alumnas se conviertan en actores de un desarrollo y de un mejoramiento de la calidad de vida de sus familias.
El proyecto cumplirá una misión formativa y otra productiva, porque las propias alumnas, al margen de sus horas lectivas, dedicarán otras a la producción industrial de derivados de la leche con fines comerciales, obteniendo a cambio un pequeño sueldo mientras realizan sus prácticas y contribuyendo a la sostenibilidad económica del Instituto Técnico José Castillo.
El proyecto incluye la construcción de los espacios específicos que necesita esta especialidad, así como su equipamiento, tanto de mobiliario como de maquinaria, asegurando que esta se sitúe en la vanguardia tecnológica, para que la formación sea de auténtica calidad. Incluye también la elección del profesorado, su formación pedagógica y técnica para contextualizar sus conocimientos y adaptarlos a la labor que tendrán que desempeñar, la elaboración del programa de estudios con una propuesta curricular pertinente y actual, y la sensibilización social en Trinidad y las comunidades beneficiarias para dar a conocer la inminente apertura de la nueva especialidad. |